PUENTES Y CASAS, Poemas de Gegman Lee/BRIDGES AND HOUSES, Poems by Gegman Lee

Traducción realizada por/Translation by
Raquel Salas Rivera
y/and Félix Meléndez

Gegman Lee (Carolina, 1990)- Es poeta y editor. Estudió Historia y Comunicaciones en la Universidad de Puerto Rico. En el 2013 ganó la primera mención del certamen universitario de su alma máter. En el 2014 ganó el certamen “El farolito azul” por el que se publicó su primer poemario Nostos (Ediciones Callejón), el cual obtuvo la primera mención del Pen Club de Puerto Rico en el 2015. Poemas y ensayos suyos han sido publicados en diversos medios impresos y digitales. Actualmente cursa estudios en artes editoriales y maneja la editorial Ediciones Alayubia.

Gegman Lee (Carolina, 1990)- Lee is a poet and editor. He studied History and Communications at the University of Puerto Rico. In 2013, he won an honorable mention in his alma mater’s literary contest. In 2014, he won first place in the “El farolito azul” contest. As a result, Ediciones Callejón published his first poetry book, Nostos, which also won an honorable mention from the Pen Club of Puerto Rico in 2015. His poems and essays have been published in various digital and print journals. He is currently studying editorial arts and runs Ediciones Alayubia.

Félix Meléndez ​(Morovis, 1989) Es egresado de la UPRRP donde obtiene un Bachillerato en Estudios Hispánicos y Drama. Ha participado en distintos congresos literatos como crítico y publicado en distintas revistas y antologías poéticas dentro y fuera de Puerto Rico. Colaboró en la preparación de la revista Parhelios, así como co-editó la antología poética Libro de la Promesa (Ed. Alayubia, 2016). Actualmente trabaja en su tesis de Maestría: Acercamientos a Cien años de soledad desde el ajedrez.

Félix Meléndez (Morovis, 1989) He graduated from the University of Puerto Rico, Rio Piedras Campus where he obtained a bachelor’s degree in Hispanic Studies and Drama. He has participated in different literary congresses, published in different journals and poetic anthologies inside and outside of Puerto Rico. He collaborated in the preparation of the craft magazine Parhelios, co-edited the poetry anthology Libro de la Promesa (Ed. Alayubia, 2016), and co-edited the no. 57-58 of the literary journal La torre (January- June 2017) of the UPRRP. He is currently working on his Master’s thesis: Chess as an Interpretative Framework for One Hundred Years of Solitude.


Mi cuerpo ha de ser
el camino del brebaje que he bebido
y ahora
mis párpados, son nada más
que la evidencia de la fuga de otros cuerpos
que han postrado su visita
en los vestigios de las sombras.

Ahora el gris hace su reino
dentro de mis ojos.
En tus ojos, también veo mi rostro
grabado como fotografías
simulando un anacronismo que aún
no se ha de comprender,
como tampoco las puertas de mis párpados.

Bienvenida a tiempos que fuera de tu rostro
se han quedado doliendo en los niños.
La terrible escisión que partió mi cuerpo
sin dejar de conservar unos cristales
incrustados en las venas
que ahora son la inmediatez
del aviso de la herida en la belleza.


My body will be
the path of the potion I drank
and now
my eyelids, are nothing more
than evidence of the flight of other bodies,
which have prostrated their visit
in the vestiges of the shadows.

Now the grey makes its kingdom
inside of my eyes.
In your eyes, I also see my face
impressed like photographs
simulating an anachronism that’s still
as incomprehensible
as the doors of my eyelids.

Welcome to times that outside your face
have stayed painful in children.
The terrible rift that cracked my body
still keeps pieces of glass
imbedded in veins,
which are now the immediacy
of the warning of beauty’s wound.


Ya el borde hizo su casa
en las raíces de los muertos de mi nuca.
Qué cercano y perfecto se ha vuelto
ese resquicio que no aprendí a pisar
por la seguridad de caminar siempre
sobre el contorno precioso de esa espalda
que  supura de mi lengua su olor
y hoy le sacio,
para buscarle solución
a la firmeza extraña de tus ojos.

Busco cambiarme el cuello,
cambiarme la boca, los brazos,
y qué sé yo,
a ver si al menos me saco
aquellos mapas
que cuestiono cómo se volvieron
parte de mi cuerpo.

Busco soluciones,
hago lo que dicen mis amigos;
veo televisión,
los llamo,
me masturbo,
busco distraerme pero tengo
una cinta que brinca
en la imagen estática
que usurpa el desgaste,
y uno aquí pensando amar
hasta guayar el disco,
hasta alcanzar una rendición inevitable
como cuando llega el sueño.

Que pasen los días a ver
si perdemos un poquito de memoria,
(pa protegerse uno)
y no seguir recreando el dicho
de que el pasado siempre fue mejor.

Hoy quiero hablar
como si las pérdidas fueran simples:
darnos la mano,
y quedarme con tu tacto un rato
por esto de hacerme
clara en las manos la despedida.

Supongo que luego
ya no tendré casas en los bordes.
Ésta ya está hecha;
aún le falta caer.


The edge built its house
amidst the roots of the dead on my nape.
How close and perfect has become
the crevice which I didn’t learn to trample
because of the assuredness of always walking
on the precious contours of that back,
which discharges its smell from my tongue
and today I satiate it,
to find a solution
for the strange soundness of your eyes.

I strive to change my neck,
change my mouth, the arms,
and, I don’t know,
see if I at least expunge
those maps;
I question how they became
part of this body.

I cast about for solutions,
do what my friends tell me,
watch television,
call them,
try to distract myself but I have
a ribbon that leaps
in the static image
that usurps the wear and tear,
and here one wants to love
until you scratch the record,
until you reach an inevitable defeat
like sleep’s arrival.

May the days pass let’s see
if we lose a bit of memory,
(to protect oneself)
and not keep recreating that saying
that the past was always better.

Today I want to speak
as if losses were simple:
hold hands,
and stay with your touch a while
so as to make myself
clear of the farewell hands.

I suppose later
I won’t have houses on the edges.
This one is already built;
it just has to fall.


Por momentos me enjuago las pestañas
sin razón alguna, pese el creer poder ser menos ciego
y no verme de espaldas a los colores nuevos
que arropan las ventanas de un nuevo día.

Hoy, cuando ya no tengo las hora
cuento las cucharadas de la cena
que ha de ser la puerta al hambre por costumbre,
pero el agua aún no ha faltado para beber.

Ante tantos despertares fragmentados
se devuelve el ciclo que corresponde al día
sin más medida que aquella inmediatez
que ciega la vista a lo que no hemos hecho.

Mas siempre hay un aviso que coarta
el momento de ver más allá de los domingos
alguna potestad retrasada
que pueda ayudar a reconocer la miseria.


At times I soak my eyelashes
for no reason, despite believing I’ll be less blind
and not giving my back to new colors
that cover the new day’s windows.

Today, whenever I lose the exact time
I count dinner’s teaspoons,
which, out of habit, will become hunger’s door,
but we still have enough water.

Faced with so many fragmentary awakenings
the cycle that corresponds to day is sent back
without further action than the immediacy
that blinds the view of what we haven’t done.

But there is always a warning that cuts off
the moment to see beyond Sundays
some belated power
that could help us recognize misery.


Tengo un par de alas de lluvia
que escampan cada vez que sale el sol
y un ímpetu cansado
que se ha convertido en mi par en andanza.

Tengo una escisión en cada ojo
que convierte todo lo que miro
en dos partes;
ya yo no recuerdo los enteros.

Al fin y al cabo
soy a quien le ha renunciado el padre
otro más que lo sangró el amigo
a quien las 24 horas
se le presentan en deseos de lo inalcanzable.
El que se ha pintado la cara mil veces
por eso de serse el camaleón
o mejor, el payaso insigne.

Aquella tómbola gris
que no ha parado de dar vueltas
ya ha hecho su trabajo
de poner por perdido el resultado de la apuesta.
Y aunque duela
se puede ser silueta habiendo sido estatua;

todos tenemos derecho a la caída.


I have a pair of rain wings
that let up every time the sun comes out
and a tired momentum
that has become my partner in fate.

I have a scission in each eye
that turns everything I see
into two;
I no longer remember wholes.

In the end
I am he whose father resigned
Just another, bled by the friend
for whom 24 hours
appear in the form of unattainable desires.
He who has painted his face a thousand times
just to be a chameleon
or better, the distinguished clown.

That grey raffle wheel
that hasn’t stopped spinning
has already done its job
of giving the bet up for lost.
And even if it hurts
you can be a silhouette having been a statue;

we all have the right to fall.


Inútil buscar rastro inmutable
que silbe en los espacios sin sonido
alguna canción de un andar que muere
de forma inevitable al marcharse la visita.

Nadie ha preguntado cuánto ha de andado
o en cuántos días resume las palabras
que se han dicho en su presencia
presagiando algún cambio de vestido.

Habrá días de caminar aceras
siguiendo otra vez la misma ruta
por más que se pierdan las razones
y se interpongan los márgenes tan fríos
como un abrazo dado por escrito.


It’s useless to seek an immutable trace
that whistles in the soundless spaces
some song of a walk that inevitably
dies when the visitors leave.

No one has asked how much he’s walked
or how many days summarize the words
said in his presence
foretelling some change of costume.

There will be days of treading pavements
following the same route all over
no matter how many times reasons are lost
and the margins interpose
so cold, like a written embrace.